domingo, 7 de agosto de 2011

4. Esperanza

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, bien, puedo corroborar esto.
Siempre habrá un momento en el que creas que nada puede ir peor, que nada se arreglará, que nunca saldrás del agujero en el que estas, que nada tiene sentido porque no volverá, porque no se arreglará, porque sabes que él es feliz mientras tu te hundes en la tristeza... Todo puede arreglarse.
Un día, con unos amigos, con ganas de irme a casa y llorar, llorar como una desconsolada, de no hablar con nadie, y de ahogarme en mi soledad, apareció él, como siempre, y con la camisa que más me gusta. En ese momento, solo quería hacer una cosa, levantarme, darle un abrazo y besarle, sin mediar palabra, pero sabía que eso no ocurriría, que no podría volver a hacerlo jamás, entonces, se acercó a mi, y me pidió que fueramos a dar un paseo, no sabía si me esperaba la muerte o la resurección, pero era todo o nada.
En ese momento me di cuenta de que no era como pensaba, no era la única que lo estaba pasando mal, y que por mi culpa llegamos a ese punto, había hecho sufrir a la persona que más me importaba, en ese momento, lo primero que quise fue abandonar, dejar de hacer daño, y marcharme de allí cuanto antes... Pero no, no hay que abandonar nada por lo que quieras luchar, tenía ganas de hacerlo, y no iba a abandonar sin morir en el intento, me costó, pero finalmente conseguí lo que quería, seguir con él, poder seguir diciéndole que lo quiero, queriendo demostrar la que realmente soy, y no la que estuve mostrando anteriormente. La esperanza siempre está ahí, cierto es que es difícil encontrarla, o saber utilizarla, pero nos será de mucha ayuda en todo... De hecho es lo único que puede llegar a ayudarte, tu esperanza y tu coraje.

-Rocío.

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