miércoles, 21 de diciembre de 2011

5. El final

Esto se acaba aquí, no hay manera ni forma. No hay forma de continuar con esto, nos está matando por dentro, nos desgarra sin quererlo y a base de golpes.
Admítelo, nuestro amor es tan fuerte como el hierro, pero depende de una cuerda que estaba a punto de romperse. Ese sentimiento de agotamiento, de no poder más, ni contigo misma, ni con nada que te rodee, de no querer saber nada de nadie, solo de esa persona, llega a convertirse en enfermizo, mi amor por ti era enfermizo.
Levantarse cada mañana pensando en que esa persona puede que se esté levantando con otra, o que ya no se acuerde de ti duele más que muchas cosas. Saber que esa persona quiere desaparecer totalmente de tu vida, y que seguramente ya tendrá a otra es lo que puede hacer a una persona sentirse como el ombligo del mundo, a veces estaré bien, otras veces mejor, pero diariamente estaré hundida en el mismo agujero, lo veré todo oscuro, como si no hubiera mañana, el sol no volverá a salir sin él, pero él se despreocupa, él ya no tiene que preocuparse por nada, al fin y al cabo eso ya no es asunto suyo, él ya tiene bastante con lo suyo, sin embargo, más tarde me di cuenta de que hay algo dentro de mí que forma parte también de él y no podía dejar escapar tan fácilmente, algo muy doloroso y difícil, pero que debía superar con la mayor valentía posible, y siempre con una sonrisa en la cara, aunque fuera forzada. No debería haber ocurrido así, demasiado joven para algunas cosas, demasiado mayor para otras, según mucha gente que me rodea, sigo siendo una niña encerrada en un cuerpo de mujer, pero no es así.
Veo las cosas de manera diferente al resto de la gente, y no se por qué, pero es un hecho, y no por ello me siento privilegiada, pero si especial. Quizá esto es lo que muchas veces nos llevó a discutir, a acabar llorando por las esquinas y pegándole a las paredes, ¿de verdad era necesario llegar a ese punto? ¿tanta satisfacción da discutir con la persona que amas?
Nunca pensé que podría encontrar a alguien como tú, y sigo manteniéndolo. Quiera o no decirlo, fuiste y eres especial para mi, aparte de un amor, un amigo con el que compartí gran parte de mis experiencias durante un bonito año. No me gustaría que esto acabara como parece que va a acabar, puesto que te sigo echando de menos, y sigo extrañando tus besos y caricias, a pesar del daño hecho hacia mi persona, que no fue poco.
Por último, gracias por haber estado ahí siempre que lo necesité y por hacerme ver cosas que no veía y estaban ahí, delante mía, gracias por ser la persona a la que más he querido, por la que más he sufrido y por la que más he sonreido, gracias por ser quién eres. No desaparezcas de mi vida. Te quiero.


-Rocío.


domingo, 7 de agosto de 2011

4. Esperanza

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, bien, puedo corroborar esto.
Siempre habrá un momento en el que creas que nada puede ir peor, que nada se arreglará, que nunca saldrás del agujero en el que estas, que nada tiene sentido porque no volverá, porque no se arreglará, porque sabes que él es feliz mientras tu te hundes en la tristeza... Todo puede arreglarse.
Un día, con unos amigos, con ganas de irme a casa y llorar, llorar como una desconsolada, de no hablar con nadie, y de ahogarme en mi soledad, apareció él, como siempre, y con la camisa que más me gusta. En ese momento, solo quería hacer una cosa, levantarme, darle un abrazo y besarle, sin mediar palabra, pero sabía que eso no ocurriría, que no podría volver a hacerlo jamás, entonces, se acercó a mi, y me pidió que fueramos a dar un paseo, no sabía si me esperaba la muerte o la resurección, pero era todo o nada.
En ese momento me di cuenta de que no era como pensaba, no era la única que lo estaba pasando mal, y que por mi culpa llegamos a ese punto, había hecho sufrir a la persona que más me importaba, en ese momento, lo primero que quise fue abandonar, dejar de hacer daño, y marcharme de allí cuanto antes... Pero no, no hay que abandonar nada por lo que quieras luchar, tenía ganas de hacerlo, y no iba a abandonar sin morir en el intento, me costó, pero finalmente conseguí lo que quería, seguir con él, poder seguir diciéndole que lo quiero, queriendo demostrar la que realmente soy, y no la que estuve mostrando anteriormente. La esperanza siempre está ahí, cierto es que es difícil encontrarla, o saber utilizarla, pero nos será de mucha ayuda en todo... De hecho es lo único que puede llegar a ayudarte, tu esperanza y tu coraje.

-Rocío.

3. Desolación

No se si habréis tenido la mala suerte de pasarla, de pasar lo que yo estoy pasando, lo que se, es que no se lo deseo a nadie. Un día, escuché las palabras que más duelen en este mundo, las palabras capaces de hacer que todo tu mundo se venga abajo, que pases de estar arriba a estar en lo más profundo de la oscuridad.
Nada es esperado, puesto que no sabemos que nos depara el futuro, la teoría la sabemos todos... La práctica... No tanto.
La práctica te hace pasar por ciertas etapas, la tristeza, el dolor, la soledad, la desolación, los recuerdos, y la aceptación... Me cuesta decir que yo aún siento las 4 primeras... y la 5ª... La tuve siempre.
Nunca fui de muchas palabras, ni de sentimientos visibles, eso, es lo que me llevó a estar aquí, eso, me impidió seguir siendo feliz.
Cada día, me levanto con la sensación de que vivo para nada, sin razón alguna por la que estar aquí, y con ganas de acabar con todo, drásticamente... Incluso con mi vida. Pero no puedo, no tengo esa fortaleza ni siquiera para hacerlo, mi fortaleza era apoyada por alguien, que ya no está, ni creo que vuelva, alguien, a quién siempre le tendré un hueco en mi corazón, alguien, que siempre recordaré como la persona que mejor me ha hecho sentir en la vida, alguien, que me ha ayudado lo máximo posible, alguien, a quién le debo la vida...

-Rocío.

domingo, 24 de julio de 2011

Soledad

Es en las noches oscuras, en las que la soledad se apodera de mi, y de mi mente, no me deja pensar con claridad y me hace hacer cosas inimaginables, en las que todo el mundo se me viene encima y no hay persona ni droga que me haga sentir mejor, solamente siento ese nudo en el estómago que no me deja vivir, que no me deja respirar, que no me deja ser libre.
Estoy encadenada a las patas de mi cama, por unas cadenas invisibles que impiden que sea feliz, junto quienes quiero y junto los que merecen mi cariño, entrando en un circulo vicioso de extrema locura, de llegar incluso a hablar sola pensando que estás delante mía, pero de repente, voilá! ya no estás era solo un espejismo de lo que más deseo en este mundo, tenerte junto a mí.
La soledad y la locura suelen ir acompañadas una de la otra, por eso, dirán lo que quieran sobre mi, sobre mis actos o sobre mis pensamientos. La soledad me enloquece, y la locura me hace estar sola, de nuevo, es imposible salir de este círculo vicioso, sin ayuda de nadie y sin nadie que me consuele, con la única ayuda de mi cuaderno y mi coraje, estarías dispuesto a ayudarme?

-Karen

Despedida

Al amanecer, abandoné tu cama, recogí mi ropa, pensando marcharme para siempre, pero recordando tu rojo de labios marcado en mi piel...
Buscaré nuevas amistades, nuevas relaciones, nuevos amores, nuevas experiencias, pero siempre quedará algo ahí, clavado como una espina que no se va, como una espina que cada vez se clava más, sin posibilidad de cura.
Esos momentos, imposibles de borrar de mi memoria, guardados en lo más profundo de mi ser, para que solo nos acordemos tu y yo, sin que nadie se entrometa en esas experiencias, esos momentos y esas sonrisas...y... bueno, tu mirada.
Me fui, no puedo seguir encerrado en lo mismo, necesito respirar, conocer cosas nuevas, descansar, pensar en soledad, junto mi libreta y mi bolígrafo, sin contacto con nada ni nadie, sin hacer sufrir a los que están a mi alrededor.
Se que últimamente he estado agresivo, desagradable, y enfadado con todo. Lo siento, no quiero hacerte más daño, no quiero hacerme más daño a mi mismo, y seguir abandonando cada mañana tu cama sin poder siquiera desayunar contigo... Sin llegar a hacerte el desayuno, llevártelo a la cama y despertarte con un beso, y contemplar a la mujer más bonita sobre la faz de la tierra. Mi vida no es buena, no es recomendable, y mezcla a demasiada gente, ya sufriste las consecuencias una vez, no dejaré que pase una segunda vez.
Todo esto parecerá extraño e incomprensible, pero es cierto, volveré, no se cuando, pero lo haré, puede que un mes, puede que en 12, lo único que me queda por decir... No te preocupes por mí, no te hagas preguntas, pues nada de esto tiene sentido, y recuerda, que siempre, siempre te llevaré conmigo.

-Peter.